Una cadena de omisiones, abandono institucional y violencia acumulada terminó en una tragedia familiar que hoy sacude a la alcaldía Azcapotzalco. Uriel, un joven de 20 años con antecedentes de adicciones y problemas psiquiátricos, escapó del hospital donde permanecía internado y horas después asesinó a dos adultos mayores dentro de la casa donde creció.
Los hechos ocurrieron en un domicilio de la calle Leopoldo Blackaller, en la colonia Ampliación San Pedro Xalpa, donde el joven sorprendió a su familia tras burlar la vigilancia del centro psiquiátrico en el que se encontraba internado.
Una historia de alertas ignoradas
De acuerdo con testimonios vecinales, Uriel presentaba conductas violentas desde la adolescencia. A los 15 años, su entorno familiar ya enfrentaba episodios de agresividad y consumo de drogas que, según versiones cercanas, derivaron en su internamiento para proteger tanto a él como a sus familiares.
Sin embargo, el sistema falló. Este miércoles logró evadir la supervisión del hospital psiquiátrico —sin que hasta ahora se haya explicado públicamente cómo ocurrió la fuga— y regresó a la vivienda familiar.
Ahí sostuvo una discusión con su madre que escaló hasta los golpes. En medio del altercado intervino su abuela, María de Jesús Saucedo, de 74 años. La intención era frenar la violencia, pero el desenlace fue fatal.
El ataque dentro del hogar
Enfurecido, el joven tomó un cuchillo de la cocina y atacó a la mujer hasta privarla de la vida. En la vivienda también se encontraba Juan Saucedo, de 80 años, hermano de la abuela, quien intentó contener al agresor sin éxito. También murió a consecuencia de las heridas.
La madre del joven logró salir del domicilio para pedir ayuda. Cuando elementos policiacos ingresaron al inmueble, encontraron a Uriel aún alterado y agresivo, por lo que fue sometido y detenido.
El saldo: dos adultos mayores sin vida y una familia devastada.
Más allá del crimen: las preguntas incómodas
El caso no solo exhibe un drama familiar, sino que abre cuestionamientos de fondo. ¿Cómo pudo escapar un paciente con antecedentes de violencia? ¿Existían protocolos de vigilancia adecuados? ¿Quién responde por la falla en la custodia?
Vecinos aseguran que el joven “siempre fue violento” y que los conflictos eran conocidos en la zona. La pregunta que hoy flota en el ambiente es si esta tragedia pudo evitarse.
Especialistas han señalado en múltiples ocasiones que el abandono en la atención integral de salud mental, la falta de seguimiento a pacientes con adicciones y la precariedad en instituciones psiquiátricas crean escenarios de alto riesgo tanto para los pacientes como para terceros.
Un sistema rebasado
La tragedia de Azcapotzalco vuelve a poner sobre la mesa la crisis silenciosa de salud mental en México: hospitales saturados, vigilancia insuficiente y familias que enfrentan solas situaciones complejas.
Uriel fue detenido y previsiblemente regresará al sistema de internamiento o enfrentará un proceso penal. Pero para dos adultos mayores la justicia ya no será reparación suficiente.

